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Respiración diafragmática y Respiración Abdominal ¿son lo mismo?

respiración diafragmática

imagen wholelifeyoga

La mayoría de las veces no se hace  distinción entre respiración diafragmática y respiración abdominal ya que ambos términos hacen referencia al mismo “tipo” de respiración.  Un término es más técnico y otro más coloquial.

 

Como su nombre indica en la respiración diafragmática es aquella en la que el motor principal es el diafragma respiratorio.  Como sabemos, aunque es el principal músculo encargado de la respiración no es el único, también está la musculatura intercostal, los escalenos e incluso los abdominales, que según en qué fase de la respiración y según qué tipo de respiración trabajan más o menos.  Y cuando se habla de respiración abdominal se hace referencia no al hecho de que trabaje o no la musculatura abdominal sino al hecho de que cuando en la inhalación el diafragma respiratorio se mueve, desplaza a los órganos abdominales y da la impresión de que el abdomen se hincha.

Por ello cuando decimos respiración diafragmática describimos cómo se realiza (con el diafragma) y cuando decimos respiración abdominal describimos uno de sus efectos (movimiento del abdomen).

También es interesante saber que la respiración diafragmática puede practicarse de manera independiente o formar parte de la llamada respiración completa, en la cual no sólo se involucra al diafragma respiratorio sino el conjunto de los músculos que producen la respiración, pues  busca utilizar toda la capacidad pulmonar.   Dentro de la respiración completa es precisamente la respiración diafragmática la que aporta el mayor volumen de aire puesto que el diafragma con su movimiento llena la zona baja de los pulmones (que es la más amplia). Lógicamente, una buena respiración completa se consigue cuando se practica la respiración diafragmática adecuadamente.

Tensión abdominal y respiración diafragmática.

El diafragma respiratorio es un gran músculo que separa el tórax de los órganos abdominales.  En la respiración diafragmática, para producir la inhalación el diafragma se estira y “baja” hacia el abdomen haciendo que el aire entre a los pulmones, y después se contrae y “sube” impulsando el aire hacia afuera.   Así, el diafragma empuja a los órganos durante la inhalación haciendo que el abdomen “salga” y se contrae durante la exhalación haciendo que el abdomen se recoja.

Para que esto ocurra es importante que el abdomen esté relajado.  Si está tenso, impide que el diafragma se mueva libremente.  Por ello una de las causas de que la respiración sea insuficiente o superficial es la tensión abdominal.  Relajar el abdomen facilita la práctica de la respiración diafragmática, y a su vez, una práctica continuada de respiración diafragmática ayuda a ir relajando las tensiones.

Ventajas de la respiración abdominal

  • aporta una gran cantidad de oxígeno
  • limpia la sangre y ventila los pulmones
  • la respiración diafragmática activa la respuesta de relajación del organismo
  • masajea al corazón y estimula la circulación
  • moviliza los órganos abdominales
  • ayuda al tránsito intestinal

Cómo practicarla: aquí

Y muy importante:

Al practicar la respiración diafragmática o cualquier otra técnica de respiración, ten presente NO Forzar.  Al forzar hay tensión, y si hay tensión la respiración se restringe.  Tómate tu tiempo, trátate amablemente y sé paciente.

Respiración diafragmática: cómo practicarla.

movimiento en la respiración diafragmática

Qué es la respiración diafragmática o abdominal.

Cuando de todos los músculos involucrados en el acto de respirar,  el que trabaja mayormente es el diafragma respiratorio, se habla de respiración diafragmática o respiración abdominal.  Es decir, cuando respiramos, sea  como sea, trabajan varias zonas musculares, pero en la respiración diafragmática el “trabajo” o movimiento muscular se centra en la zona baja de los pulmones, en la zona diafragmática.  El diafragma, al moverse, mueve el abdomen, y por eso también se habla de respiración abdominal (no porque el abdomen trabaje en la respiración).

Es importante recalcar que siempre trabajan en mayor o menor medida todos los músculos, no sólo el diafragma sino también los de la zona media o costal y los de la zona superior o clavicular, sea respiración diafragmática o no. Así el cuerpo se asegura de que haya respiración, aunque esta sea superficial.

La respiración diafragmática lleva gran cantidad de aire a la zona baja de los pulmones, que es la que tiene más capacidad (observa la ilustración), por ello garantiza una mejor ventilación, captación de oxígeno y limpieza de los pulmones con la exhalación.

respiración diafragmática

Otro aspecto interesante de la respiración diafragmática es que el movimiento del diafragma activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de la “respuesta de relajación” del organismo.  Además, el diafragma responde a un movimiento respiratorio involuntario pero también podemos intervenir en su movimiento.  Por ello en prácticamente todas las técnicas de relajación se utiliza la respiración diafragmática, aunque muchas veces se habla de “respiración profunda”.

Ventajas de la respiración diafragmática.

  • lleva gran cantidad de oxígeno a los pulmones
  • ventila y limpia los pulmones
  • activa la respuesta de relajación del organismo
  • estimula al corazón y la circulación
  • masajea los órganos
  • ayuda al tránsito intestinal
  • La respiración diafragmática se puede dirigir y mejorar.

Cómo practicar correctamente la respiración diafragmática.

Es muy importante no forzar.  Es verdad que para trabajar la respiración diafragmática  vamos a dirigir el movimiento del diafragma, pero hagámoslo amablemente.  No se trata de llenar los pulmones como un globo (esto produce estrés), ni “aguantar la respiración”, no se trata de competir con nosotros mismos.  La respiración adecuada produce placer.  En cuanto a no forzar, te sugiero que leas este artículo.

  1. Cuando estamos aprendiendo a realizar la respiración diafragmática es útil acostarse boca arriba cómodamente, y más adelante practicarla sentados, de pie, caminando… con la práctica la podrás incorporar a tu vida cotidiana.  Para empezar, oosa tus manos en el abdomen.
  2. Antes de empezar expulsa a fondo el aire de tus pulmones varias veces, puedes hacer algunos suspiros o exhalar por la boca.  El objetivo es vaciar bien los pulmones de aire residual, lo cual automáticamente provocará la necesidad de inspirar más profundamente.
  3. Una vez provocado este impulso de respiración profunda, inicia la respiración diafragmática dirigiendo el aire al inspirar “hacia tu abdomen”  como si quisieras empujar hacia arriba tas manos que están sobre él.
  4. Retén unos instantes el aire en tus pulmones, brevemente, sin que haya presión.
  5. Cuando sientas la necesidad de expulsar el aire, hazlo relajando tu vientre (este se “desinflará” y las manos bajarán con él).
  6. Quédate un instante con los pulmones vacíos, sintiendo cómo te vas relajando, y en cuanto sientas nuevamente el impulso de inspirar, hazlo profunda y lentamente volviendo a llenar tus pulmones mientras tu abdomen sube.

Practica la respiración diafragmática durante el tiempo que quieras.  Puedes usarla para relajarte antes de dormir o para comenzar el día oxigenándote plenamente.

Y recuerda no forzar, sino no alcanzarás la relajación profunda que da la correcta respiración diafragmática

 

Maravillas del diafragma respiratorio

El diafragma respiratorio es un gran músculo que se halla en el centro del cuerpo humano, y es el principal músculo de tu respiración. Divide prácticamente en dos mitades el cuerpo: la superior y la inferior. Quizás por ello, y dado que tiene un vínculo claro con funciones no sólo fisiológicas (como la propia respiración) sino nerviosas y emocionales, en la Grecia antigua se le llamabal phrenos , cuyo significado amplio sería “lugar donde se reúnen  todas las posibilidades de expresión del ser humano”.

diafragma respiratorio

Encima del diafragma encontramos a los pulmones y al corazón, ambos órganos lo tocan, y por debajo de él y también en contacto con él, están el hígado y vesícula biliar, el estómago, el bazo y los riñones, pues el diafragma se inserta por delante en el esternón, sigue la trayectoria de las costillas y se sujeta por detrás en la columna vertebral.
Decíamos que es un músculo, y como tal el diafragma se estira y se contrae.  Al contraerse se eleva, empujando y presionando a su vez a los pulmones con lo cual se expulsa el aire. Al estirarse “baja” empujando a los órganos de la parte inferior del tronco y “tira” a su vez a los pulmones haciendo que estos se estiren y se produzca una inhalación.  Cuanto más se estira el diafragma, mayor es la cantidad de aire que entra a los pulmones, y cuando más se contrae más aire residual ayuda a exhalar.

Este movimiento no sólo produce la inhalación y exhalación, sino que además estimula al corazón y masajea los órganos abdominales.  Es decir, es en parte responsable del buen funcionamiento cardiaco-circulatorio e intestinal.  Resumiendo, gracias a él se produce la respiración, y se estimula por una parte el corazón-circulación y por otra el hígado, riñones y otros órganos abdominales.

Pero ahí no acaban sus maravillas… El diafragma además de participar fisiológicamente y colaborar así con el sistema nervioso autónomo (encargado de las funciones autónomas como digestión o segregación glandular…), interviene en los ritmos emocionales pues se conecta con el sistema nervioso simpático y parasimpático (el primero se encarga de preparar al cuerpo en un estado de alerta, por ejemplo acelerando el ritmo respiratorio y cardiaco, y el segundo lo prepara para un estado de relajación, disminuyendo el ritmo cardiaco y respiratorio, entre otras cosas)

Y dado que el diafragma se mueve involuntariamente (para asegurar la respiración) pero también podemos intervenir voluntariamente en su movimiento, nos permite acceder a través de ciertas técnicas de respiración a un estado emocional diferente, por ejemplo pasar del sistema nervioso simpático al parasimpático, o de la alarma a la relajación.

Pero como toda la musculatura, necesita ejercitarse adecuadamente para mantener su tono y elasticidad.  Todo músculo que no se usa va reduciendo su capacidad y se va atrofiando.  Un diafragma restringido es igual a una respiración restringida.  Y si la respiración no sólo es oxigenación y limpieza de la sangre, sino que es energía vital, no debemos dejar que se mantenga restringido.  Podemos ayudarle a recobrar su tono y elasticidad. Para ello recurriremos a diversos ejercicios y técnicas de respiración. Pero lo primero, como comentábamos en otro artículo, es cobrar conciencia del diafragma y su movimiento.  Y desde luego no violentarlo intentando forzar las respiraciones.  Se gana más con una práctica respetuosa y constante que con sesiones maratónicas de cuando en cuando.  Un principio fundamental, es que la buena respiración produce placer -no importa si es lenta para relajarnos o ágil para rendimiento deportivo.  Proponte algo: disfrutar de tu respiración.